En todo el mundo están aumentando las demandas de una normativa en relación con los sistemas de TPMS. En Europa, impulsado por los deseos de reducir las emisiones de CO2, el Parlamento Europeo aprobó una normativa sobre TPMS en noviembre de 2009, cuya fase de implementación se iniciaba en 2012 y alcanzaba la implementación plena en 2014. El sistema de TPMS permite un ahorro medio del 2 por ciento en combustible y está considerado como una de las mejoras en relación con la eficiencia energética que están llevando a cabo los fabricantes de coches europeos para alcanzar los nuevos estándares de niveles de emisión de CO2 de las flotas. Por supuesto, también se considera que la seguridad es una ventaja importante, pero es en esencia la búsqueda de una reducción drástica de las emisiones de CO2 lo que ha llevado a un nivel de exigencia superior al de la ley TREAD de Estados Unidos.

Siguiendo la senda trazada por las normativas sobre TPMS de Estados Unidos y Europa, Asia representa la siguiente gran región en la que implantar legislaciones sobre TPMS. Japón, Corea, China e India están en proceso de adoptar una legislación similar. De hecho, Corea ya ha ratificado esta intención con una normativa, que se implantará sólo dos meses después de la fecha marcada por la legislación europea para una implementación completa. Se espera que Japón, China e India sean los siguientes, con toda probabilidad una vez transcurrido un año o dos a partir de estas fechas, con cálculos conservadores que estiman que en Japón será en el año 2017, China en 2018 e India en 2019.